Desde el campo de fútbol de Montreal, al que se accede desde el primer desvío todo recto. Dejamos el coche y en su parte izquierda según llegas, empieza el camino que siguiéndolo se cruza con un sendero (marcas amarillas y blancas) que cogemos para empezar el descenso. No hay que preocuparse por no ver agua en el rió, de repente como por arte de magia aparece una gran cantidad, Font de las Glorietes, continuamos el descenso y nos encontramos una explanada con diversos claros donde se puede hacer un pic-nic.
Nos detenemos para contemplar el paisaje y como no,...ha hacer unas cuantas fotos. El paisaje merece la pena.
Decidimos que es pronto y seguimos bajando, en mitad del camino nos encontramos unas curiosas ruinas de lo que en su momento debía ser una gran casa, proseguimos y nos volvemos a encontrar con el rió, el cual si lo atraviesas prosigue por un camino hasta la ermita del Remei (Alcober), hasta ahora era senda.
Nosotros no seguimos ya que tenemos el coche en Montreal y hemos de volver. El recorrido esta muy bien para dejar un coche en la Ermita para el regreso. Es siempre mejor salir de Montreal a la Ermita , porque así desciendes.
Justo antes de llegar al río a mano derecha hay un camino que si lo seguimos llega a lo que llaman El Niu de l'Àguila, una cascada. Aquí comemos y .... ahora a subir, ¡Vaya si que hemos bajado!
Mayo 2001 |