| ¿"Trampas" en el diálogo interreligioso? |
| He estado unos días en silencio, y ello por diversos motivos. He estado "de baja". Pasados los dos primeros días de fiebre, empecé a leer el folleto de Cristianismo y Justicia, escrito por el amigo Xavier Melloni, sobre el diálogo interreligioso, con la intención de aprovechar la web de Cristianismo y Justicia para poner mis reflexiones. | ||||
| Xavier
Melloni
Los ciegos y el elefante. El diálogo interreligioso Cuadernos Cristianismo y Justicia, nº 97 |
||||
| Partidario del género
epistolar, comencé a redactar mis reflexiones en forma de carta
al mismo Xavier Melloni. A mi habitual "equipo de correctores" (a quienes
no siempre doy trabajo) les decía: "Como somos amigos, adoptará
un tono de diálogo cordial, incluso puede pecar un poco de cariñoso".
Y la verdad es que, cuando ya llevaba un buen trecho escrito, llegué a un cierto punto muerto (los franceses dirían "à une impasse") teológico: intuía -sin poder llegar a precisión alguna- que había en el escrito de Xavier algo que "no iba sobre ruedas". Dejé descansar mi carta, aproveché para ordenar fotos y hacer una cierta limpieza en mis archivos del ordenador, y ahora, pasados ya algunos pocos días, aprovecho este e-mail a ti para seguir reflexionando sobre el tema. Una nueva carta para explicar la carta anterior. |
||||
|
|
||||
| No pretendía hacer una crítica a todo su escrito; sólo tocar algún punto (por ejemplo, el de la historicidad de la alianza: no podemos ir a un "diálogo interreligioso" pensando que somos los herederos y los propietarios actuales de La Alianza). | ||||||||
|
|
||||||||
|
El segundo punto pretendía resquebrajar una visión esquemática y monolítica de "los primeros cristianos". Ya sé que esta no es la visión de Xavier Melloni, pero sí la que su escrito ayuda a mantener en los que yo pienso que son los lectores y lectoras "normales" (la clientela) de Cristianismo y Justicia. La predicación de Jesús y la llamada "experiencia pascual" abrieron muchas posibilidades: una de ellas (pero no la única) es la que -desarrollada al paso de los siglos y por razones que convendría ir a buscar en el contexto socio-cultural-religioso-político de aquella sociedad mediterránea- ha llegado hasta nosotros. Ni el mismo Pablo niega la "experiencia pascual" a sus adversarios, partidarios de seguir tendencias más judaizantes. |
||||||||
|
|
||||||||
|
Cuando intentaba resumir un poco este punto tuve la sensación de que llegaba a un punto muerto, a una impasse teológica. |
||||||||
|
|
||||||||
|
Pero mientras daba vueltas a este punto me llegó la luz (al menos, esto creo yo). Aquello que no iba sobre ruedas, la "trampa" estaba en estas cuatro líneas:
|
||||||||
|
|
||||||||
|
La "trampa", para mi, es hacer esta afirmación ("Jesús es camino junto a otros caminos, como uno más") delante de un público tradicionalmente católico (la supuesta clientela de Cristianismo y Justicia) y "quedarse tan pancho", como si no hubiera pasado nada. También yo, y desde hace años, hago
esta misma afirmación, pero la presento como punto final de un lento
proceso catequético de "derribo". Hago esta misma afirmación,
afirmando al mismo tiempo que, ya antes, nos ha sido necesario
"renunciar a dos palabras que, en un tiempo, nos gustaron mucho:
una es anakefaiwsasqai ta panta |
||||||||
| Si
quieres ampliar este tema:
Jesús, ¿la única solución? |
||||||||
Xavier Melloni no renuncia
al efapax:
El subrayado es
un añadido mío
legei autw/| o` VIhsou/j(
|
||||||||
| ¿No
te ha salido el texto en griego? Haz
un |
||||||||
| "Trampa" es, a mi entender,
afirmar que "Jesús es camino al lado de otros caminos, como uno
más" y seguir leyendo, e invitando a leer, el evangelio de Juan
como lo haría cualquier predicador de misa dominical: "Cristo
es la forma acabada de Dios, su Imagen plena (Jn 1,18; 14,9)" (pàg
13).
Yo afirmo que "Jesús es camino al lado de otros caminos, como uno más", pero después de haber invitado -catequéticamente- a mis posibles oyentes o lectores a reabrir todas las suspicacias y todas las sospechas que la "gran iglesia" mantuvo durante muchos años ante este evangelio "lindante con la herejía", y después de haber pedido que la iglesia repare -aunque los incalculables daños producidos por este evangelio no tengan ya posible reparación- su "error histórico" al darle un sitio en el cánon del Nuevo Testamento. (Este último párrafo es una prueba de que he leido la presentación de J.O. Tuñí al libro de E. Käsemann, El Testamento de Jesús). Lo que Xavier Melloni llama la "perspectiva crística" da pie a formular muchas preguntas:
Encuentro a faltar en el escrito de Xavier (pero ello quizás es debido a que ya he superado la barrera de los sesenta) un poco de "método escolástico". Sólo pediría que al principio de cada escrito hubiera un apartado de "Notiones". Esto es: en este escrito utilizaré estas palabras y cada una de estas palabras tendrá este sentido determinado. Le podríamos preguntar a Xavier: cuando en tu escrito sale la palabra "Cristo", ¿cuándo la podemos sustituir por la palabra "Jesús" y cuándo no? Por ejemplo, ¿podríamos decir "la aportación específica de aquello revelado por Jesús al mundo"?
Tenía un último párrafo que podía "sonar" a caricatura (ya sabes que no tengo el suficiente "gracejo" para dedicarme a este género artístico), pero uno de sus párrafos de la página 18 se prestaba demasiado a hacer una descripción de una imaginaria reunión de diálogo interreligioso. |
||||||||
|
|
||||||||
|
Al no tener ninguna obligación de ser exhaustivo, aquí me podría quedar. Pero tengo una última pregunta que quizás fue la primera que me suscitó la lectura del escrito de Xavier. Ya sé que ni yo soy el Eugen Drewerman ni Xavier Melloni es el "eclesiástico de alto rango", ni mis relaciones con Xavier son las que podían existir entre Drewermann y el eclesiástico. Por tanto, hago esta pregunta en el espíritu del "Prosupuesto" de los Exercicios ignacianos.
Con la única pretensión de quebrantar un poco aquel bastión de autosuficiencia, yo le repliqué:
Sí -me contestó-, pero eso no es más que un mito. Nosotros, en cambio, creemos en un acontecimiento histórico que, a la vez, es trascendente. En ese momento, estuve a punto de objetar:
Mi interlocutor sonrió con una expresión de cansancio. |
||||||||
| Esto
lo encontrarás en el capítulo
la verdad de los mitos |
||||||||
| ¿Cuáles son las distancias que Xavier Melloni toma respecto de este concepto de encarnación cristiano ligado a su carácter histórico, único e irrepetible de la persona de Cristo? ¿Hasta qué punto me acompañaría en mi afirmación de que "el Dios encarnado es un buen ejemplo de la inculturación en el paganismo griego"?. | ||||||||
| Esta es una de las afirmaciones de mi "Recuadro provocativo", que traducido al francés -sin su contexto- ha sido ocasión y motivo para uno de estos Forum por internet. | ¿Qué es aquello que distingue la fe cristiana de la religión de los antiguos egipcios? | |||||||
¿Dice él
lo mismo con otras palabras?
|
||||||||
|
|
||||||||
|
Gracias
por la visita
Miquel Sunyol sscu@tinet.fut.es Mayo 2000 |
Si quieres decir algo y saber lo que
otros han dicho,
Para decir algo Para saber lo que otros han dicho Para ver los comentarios más antiguos |
Página principal de la web |
Teología Indígena Catequesis
navideña Cosas
de jesuitas
Con
el pretexto de una encuesta Spong
el obispo episcopaliano Otros temas
Amic
Xavier:
Los médicos me han concedido una ILT (incapacidad laboral temporal), eso que la gente dice "la baja". Yo creo que, después de cada turno de noche, nos la tendrían que dar "por convenio". Como buen jesuita, indiferente s salud o a enfermedad, he acogido por unos días en mi casa a nuestra buena hermana Enfermedad que, de tanto en tanto,nos visita no sea que nos olvidemos de nuestra otra hermana, la dulce Muerte. He aprovechado para leer tu Cuaderno de "Cristianismo y Justicia" que, en su momento ya lo puse a parte. Lo tenía que leer, ya que venía de ti y, también, por el tema: el diálogo interreligioso. Un tema que me interesa en la medida que me preocupa la significación de Jesús de Nazaret en nuestra sociedad secular. Y es un tema que no es nuevo entre nosotros. Preguntadle a Josep Vives, colaborador en CiJ, qué es lo que dijo en una de sus primeras clases de filosofía en San Cugat (años 61-63) que mereció el gran honor de que todo un Rector de la Facultad (el P. Antonio Queralt) se sentara entre sus alumnos al día siguiente. Quizá esta presencia "rectoral" cortó los primeros inicios de un diálogo cuando todavía no tenía ni forma ni nombre. De aquella misma época es la fuerte oposición de una parte del claustro de profesores de San Cugat contra las posiciones de otro joven profersor, Miquel de Epalza, especialista en árabe. Todavía guardo de él un Corán, el regalo que me hizo `por mi contribución a su tesis (le ayudé a ordenar las fotocopias). Desearía, Xavier, que esta carta mantuviera el tono y el ritmo de nuestras conversaciones. Ahora, hay unas francesas ERF (de la Iglesia Reformada de Francia) que se han puesto a traducir mi web al francés. El otro día, al repasar sus traducciones, sólo les hacía una pequeña indicación: se habían olvidado, entre frase y frase, los puntos suspensivos...
Desearía, también, que esta carta mantuviera las sonoridades y las tonalidades de los silencios del Montsant, en nuestro paseo a la ermita de Sant Bartomeu. Por aquellos días acababa de escribir una breve catequesis pascual "Salir de un silencio", y te la di a leer.
|
|
|
Pasemos ya a comentar algunos puntos (sólo algunos puntos) de tu
Cuaderno.
Mi primer punto corresponde a la letra a (La conciencia de Israel como pueblo elegido) del número 1 (Los antecedentes tribales del cristianismo) de tu capítulo 2 (Cristo y la vocación universal del cristianismo). Hice mi primera pausa delante de esta frase tuya, hablando de unas tribus nómadas que conocieron la esclavitud en Egipto: "La liberación de esta esclavitud y las sucesivas alianzas de Dios para con ellos fueron comprendidas como una predilección". Déjame que recuerde mis antiguos años de profesor de gramática. El sujeto de esta frase es: "La liberación de esta esclavitud y las sucesivas alianzas de Dios", pero este sujeto no funciona porque mezcla dos cosas de desigual categoría. Por un lado tenemos "La liberación de esta esclavitud". Creo que tu y yo /y supongo que muchos historiadores) estamos de acuerdo en situar esta afirmación dentro de la categoría de los "hechos históricos". (O, al menos, dentro de las posibilidades históricas de aquella época). Pero, ¿qué decir de la segunda parte del sujeto? "y las sucesivas alianzas de Dios". Pienso que ahora ya no estamos delante de unos "hechos históricos" ni de las "posibilidades históricas". La alianza de Dios con unos hombres no pertenece a la categoría de la historia, sino que es un tema teológico, pura elaboración humana, intrínsecamente ligada a los referentes vitales de cada grupo humano, en su búsqueda del Absoluto. ¿Aceptarías este pequeño cambio en tu frase: "La liberación de esta esclavitud y la sucesiva historia de estas tribus fueron comprendidas como alianzas de Dios para con ellos y, por lo tanto, como una predilección"? ceptaries aquest petit canvi a la teva frase: "L'alliberament d'aquest esclavatge i la successiva història d'aquestes tribus foren compreses com aliances de Déu envers ells i, per tant, com una predilecció"? Con este pequeño cambio podríamos ir más tranquilos a cualquier reunión de diálogo interreligioso... Porque, ¿cómo ir convencidos de que somos los "elegidos de Dios"?
Tampoco es ahora el momento de intentar explicar cómo alguien o algunos (por muy genios o expertos que fueran) fueron capaces de comprender como "alianza de Dios" aquella "sucesiva historia", tan horripilante a veces que incluso el mismo San Benito, preocupado siempre por los sueños de sus monjes (que los jóvenes no durmieran en camas seguidas, que los monjes no tuvieran sus puñales al alcance de sus manos mientras dormían), no permitía que la leyeran o la escuchasen antes de ir a dormir. No nos ha de extrañar que nos saliera un Dios un poco "deforme"… |
|
Mi segundo punto corresponde al número 2 (La
unicidad y la universalidad de Cristo) del mismo capítulo
Utilizo con toda conciencia un plural ("los movimientos de Jesús") y también conscientemente prescino de palabras como "primeros cristianos", "iglesia primitiva", "comunidades apostólicas"... Ni tu Cuaderno ni mi carta pueden entrar en este apasionante debate sobre los orígenes del cristianismo. Pero sí que debemos, por pedagogía, dejar claro que sólo fue una parte de esta "primitiva iglesia" la que llegó a postulados universalistas (y posiblemente fueron los que menos conocieron cara a cara a Jesús). Temo que los que yo me imagino que son los lectores normales de CiJ sigan, después de tu lectura, en sus esquematismos. Por ejemplo, en este: judíos devotos particularistas y nacionalistas / encarnación del Verbo de Dios en un ser humano / vida (obras y palabras) y muerte de Jesús / acontecimiento-experiencia pascual / judíos universalistas. Ni la predicación de Jesús ni la experiencia pascual (y escribo esto el domingo de Pentecostés) abrieron un camino directo a la universalidad. El camino hacia la universalidad ya estaba iniciado en el judaísmo antes de Jesús y diversas eran las soluciones que desde dentro del judaismo se proponían (también debemos superar una visón monolítica del judaismo). Es posible, pues, que judíos "universalistas" se aprovecharan de la figura de Jesús para reafirmarse en sus posturas y propagar sus criterios. Y tampoco, ni la predicación de Jesús ni la experiencia pascual abrían un camino único hacia las altas afirmaciones cristológicas, las cuales, nacidas en la escuela joánica, tuvieron una vida difícil hasta ser reconocidas en el cánon del NT, y, más tarde, desarrolladas por la escuela alejandrina (heredera de las concepciones teológicas faraónicas que ya unían en un Uno a Dios y al hombre), fueron impuestas a toda la Iglesia en aquellos concilios presididos por el emperador..
|
|
|
Resumo: la predicación de Jesús y la experiencia pascual
dejaron abiertas diversas posibilidades... No debemos, pues, obstinarnos
en aquella que en aquellos momentos tuvo capacidad para triunfar.
Supongo
que esto es lo que sugieres cuando hablas de "despojarnos,
en la medida en que esto es posible, de todo ese bagaje histórico-cultural"...,
cuando
dices que "toda religión tiene la tentación de creer
que ella, en virtud de una Revelación sobrenatural, tiene la visión
global"..., cuando reconoces que el problema en el diálogo interreligioso
"es la reflexión dogmática, expresión simbólica
y configuración institucional de la experiencia fundante"...,
cuando afirmas que "Jesús es camino junto a otros caminos, como
uno más".
|
|
|
Hablando se llega a la luz... Yo creo que es lo que me acaba de pasar a
mi. si he empezado este diálogo epistolar contigo es porque tu escrito,
que quiere mantenerse dentro de los parámetros de la ortodoxia doctrinal,
(y lo mismo me pasó con un artículo del P.Dupuis que no hace
mucho condensé para Selecciones de Teología) me deja como
una insastifacción: la intuición de que en algún rincón
hay como una trampa, que en algún momento saldrá la "carta
marcada"...
Escribes: "que Jesús, en cuanto particularidad histórica, es camino junto a otros caminos, y al mismo tiempo, que Cristo, en cuanto Realidad Transhistórica, es Meta, Omega, Punto de encuentro de todos los caminos, entre los cuales se incluye, como uno más, el histórico-cultural del Cristianismo" Si dejamos de lado a Jesús de Nazaret, al (como dice una de mis traductoras) Rabbí Ieschwa Ben Yosi Ha Nazorei, este Cristo ¿de dónde sale? ¿No
es la carta marcada, escondida en alguno de nuestros bolsillos, dispuesta
a salir en el momento preciso? Este Cristo (repito: si dejamos de lado
a Jesús de Nazaret) ¿no forma parte de todo este bagaje histórico-cultural
del cual nos es necesario despojarnos?
|
|
|
Aceptamos el diálogo y sus reglas de juego y, así, concedemos
que nuestra "figura histórica" (Jesús de Nazaret) es una
más entre todas las otras figuras ("camino junto a otros caminos",
como tu dices).
Y empezamos el diálogo teológico, el más difícil de los cuatro ámbitos de una posible mutua fecundación. ¿Cuánto rato aguantaremos hasta sacar a nuestro "Cristo"? Al principio, pondremos un rostro humilde: "No implica una absorción; sólo aportamos una clave para interpretar y un impulso a la autenticidad". En un segundo paso diremos: Nosotros no proponemos una nueva religión, sino que dinamizamos y llevamos a su culminación lo que ya hay en cada de vuestras religiones. Les dejaremos que hablen y que discutan entre ellos y ellas... Y, aprovechando el momento que el rabbí haya ido al lavabo, diremos: "Sí, sois como el Antiguo Testamento". Y cuando la runión ya esté a punto de acabar, justo para que la nuestra sea la última intervención, con un cierto tono solemne, diremos: "Os ofrecemos el criterio de discernimiento: lo que nos salva y lo que nos diviniza es la capacidad de abrirnos al Otro y al otro". Xavier,
¿qué diálogo es éste o cuál es esta
teología "en diálogo" que ya desde el principio sabemos lo
que habremos de decir al final?
|
|
| Ya
ves, Xavier; que una carta ha necesitado otra carta. Es muy posible que
si hubiera sido un diálogo cara a cara, el "punto muerto" se hubiera
salvado después de un silencio de reflexión quizás
un poco más largo. La conversación hubiera reemprendido su
curso y te hubiera formulado directamente la pregunta sobre tu propia posición
ante el concepto cristiano de encarnación.
Estos días, mientras te escribía todo esto, tenía muy presente como un tercer interlocutor, buen amigo mío y, si no estoy equivocado, también buen amigo tuyo. Buen amigo mío, pero ya hace muchos años que no quiere escucharme cuando hablo de Dios, o de Jesús, o de la Santísima Trinidad... Y estos días me preguntaba qué pensaría él de tu escrito... Deberías convencerlo de tener un encuentro "en diálogo" nosotros tres juntos. Me cuesta despedirme. Me ha gustado tu última nota "a pie de página" (en este caso: a final de documento): tu reconocimiento a la "voz solitaria, audaz y persistente" de Mariano Corbí. Esta tarde, limpiando un poco el interior del coche, he encontrado un sobre con muchos papeles. Es fácil que llevara en el coche un año: el año del aniversario de Paco Cuervo. Eran escritos míos enviados al Paco y es fácil que su mujer me los devolviera el día de La Longuera. Entre ellos había una fotocopia de "Carta a otro que se va" del año 1987. Esta carta (al Rafa Yuste) empezaba así: "Tuve la idea de escribirte al leer cosas de Mariano Corbí, un jesuita de nuestra Provincia..." Y después le explicaba quién era este jesuita a quien Mingo Melero me había animado a leer: "El Mariano es uno de los miembros del Instituto Interdisciplinar, que en sus principios quería mantener un diálogo abierto entre las diferentes ciencias, incluidas las teológicas. Me parece que un buen día (no sé muy bien por qué) los teólogos (los "progres" de San Cugat) se retiraron del diálogo. El otro día, en las Orientaciones de la Provinica, leí que daban un margen de un año al Instituto Interdisciplinar antes de cerrarlo. Ya sabes que los catalanes somos gente práctica, y es verdad que es tonto subvencionar preguntas que nadie quiere (o puede, o sabe) contestar. Aquí hemos preferido subvencionar a "Cristianismo y Justicia". Xavier, te dejo ya. Ya sé que esta carta no me ha salido tan amable como la que tú me enviaste hace un par de años. Pero sí, al menos así lo deseo, con la misma amistad y sinceridad. Miquel
|
|
de Xavier Melloni |
> |
|
Una primera respuesta
de Xavier Melloni
|
| Querido Miquel:
He recibido tu carta y tu
comentario para tu página web. Y las dos cosas son estimulantes.
Es verdad que para algunos asuntos, las conversaciones cara a cara son
buenas, pero también lo pueden ser estos diálogos por escrito.
Los silencios entre correo y correo quizás se parecerán a
los silencios del Montsant, sobre todo si estos
Entiendo bien que mi Cuaderno
El Cuaderno responde
a una reflexión todavía incipiente de mi propia Cristología
y de esta "teología en diálogo" que todavía desconozco.
Además es poco escolástico, ya que va avanzando en espiral,
y porque mi manera de pensar y escribir no es analítica, sino más
evocadora o intuitiva. De todas maneras, sólo has analizado una
parte del Cuaderno (el segundo capítulo, el más doctrinal)
y no haces ningún comentario del resto, exceptuada la nota sobre
Marià Corbí. Te lo digo porque el Cuaderno tiene una unidad,
y no puedes magnificar sólo una parte. La misma metáfora
del elefante sitúa la aportación cristiana en un contexto
más amplio, ¿no? Consideraba necesario resumir la posición
cristiana clásica, para después poder entrar en diálogo.
De lo contrario, ¿qué diálogo haríamos? Estamos
sólo en los comienzos de un
Quizás tú has
recorrido más camino, porque llevas más tiempo haciendo este
diálogo, pero no todos -me refiero al "pensamiento medio" a quien
va dirigido este Cuaderno- se encuentran donde tu te encuentras.
Yo mismo me considero formando parte de este "pensamiento medio", todavía
tímido y quizás conservador. Hoy por
Lo que me parece muy importante es que ser conservador -o clásico- no suponga ser violento o impositivo, ni implique una posición de poder. Desde el punto de vista del contenido, el tema que me parece más delicado e importante es el de la "carta marcada". A ti te parece que la distinción y al mismo tiempo identificación entre Jesús de Nazaret (Rabbí Ieschwa Ben Yosi Ha Nazorei, un nombre precioso, por cierto) y el Cristo es un artificio, una trampa o un tropiezo. Ciertamente, aquí yace la clave del problema, y no es de nada fácil solución. Porque lo que constituye precisamente el núcleo de la fe cristiana es esta distinción-identificación postpascual, y no la separación, que sería, de una parte, o bien sentirse seguidor de un admirable Rabbí del primer siglo de nuestra era, o bien de un Ser Crístico (una forma de llamar a Dios), del cual Jesús no sería más que una de sus posibles concreciones. La primera nos haría mucho más aptos para el diálogo con las religiones proféticas (Judaísmo e Islam), y la segunda aptos para el diálogo con las religiones orientales. Pero algunos -al menos yo y todos los "conservadores"- tendríamos la sensación de haber abandonado algo por el camino. Por mi parte, espontáneamente, me encuentro más cercano de la segunda postura (Jesús como una manifestación equiparable a la de Krishna o Buda,...). No se trata de defender la "unicidad" -y la "universalidad"- de Jesús el Cristo porque sí, como si fuera una cuestión fanática e intocable que seria necesario mantener a costa de todo, sino de aportar lo que creemos que es el núcleo de nuestra fe en el forum del diálogo interreligioso -de otra manera no iríamos como cristianos- y ver qué puede continuar queriendo decir esta "unicidad" y "universalidad" en este contexto. ¿Cómo pueden ser estas "unicidad" y "universalidad" no invasoras, sino inclusivas sin ser absorcionistas? No lo sé, francamente. Pero por eso es necesario que nos comprometamos con esta "teología en diálogo". A ti, esta "unicidad" y "universalidad" del "Cristo" ya no te dice nada, no a causa del diálogo interreligioso, sino a causa del diálogo con la secularidad. No sé si se trata del mismo diálogo, aunque, como diálogo, la actitud de apertura sí que es la misma. Al releer estos párrafos anteriores, me doy cuenta que no he añadido nada nuevo. Pero, por el momento, reconozco que no puedo avanzar más. Queda pendiente la reflexión, sabiendo que no será una cuestión de días, ni de semanas o meses, sino de años. Discúlpame y permíteme, pues, que de momento lo deje aquí. Por cierto, en la primera pregunta de tu carta, donde rectificas la formulación de aquella frase sobre Israel, te digo que estoy plenamente de acuerdo con la corrección, y que así resulta un sujeto más coherente. "La liberacion de esta esclavitud y los diferentes acontecimientos que fueron viviendo fueron comprendidos como sucesivas alianzas de predileccion por parte de Dios" (p.9). Hasta un próximo intercambio, Javier Manresa, 22 junio 2000 |
Este diálogo continuó después de mi reflexión sobre "Las
Semillas del Verbo", en el contexto de "Un viaje a una de las religiones originarias de la tierra", con una segunda
respuesta suya
"Cada día me parece más importante
distinguir entre Jesús de Nazaret y Cristo,
entendido como la Palabra,
la Segunda Persona de la Trinitad".