
VIAJE A GERONA
Son muchos los visitantes que cada año vienen a Cataluña, atraídos por las bellezas de éstas tierras; sin embargo normalmente los turistas se asientan en los núcleos de diversión esparcidos por toda la costa, disfrutando de playas limpias y aguas cristalinas con sol garantizado.
Todo lo anterior con ser mucho, no lo es todo, sino una pequeña parte de su inmensa riqueza y en ésta ocasión me refiero al patrimonio histórico cultural que guarda celosamente en sus ciudades y pueblos.
Por eso a partir de ahora, quisiera contaros mis experiencias viajeras por la geografía catalana, para desvelar y exponer en ésta página aprovechando del disfrute de las vacaciones, de unos itinerarios por el interior de Cataluña, alejados del bullicio playero, donde el viajero encontrará paz y calma espiritual.
En ésta primera entrega hablaré de Gerona, pues son muchos los que disfrutan de vacaciones en la costa y sin embargo no conocen la Capital de Provincia.
Para aquellos que se encuentren en cualquier punto de Cataluña, pueden hacer éste corto viaje en un día y en ése pequeño espacio de tiempo, se verá envuelto en la magia de ésta ciudad encantadora.
Por ejemplo si estamos pasando las vacaciones en Tarragona, podemos coger el coche o el tren y en unas tres horas aproximadamente, nos encontraremos en Gerona, aparcaremos y visitaremos su centro histórico. Para ello tendremos que cruzar a pie por uno de los diferentes puentes sobre el río Oñar, desde donde se ve una espléndida vista de la población.

Nuestra primera visita será la iglesia de Sant Feliu y seguiremos por la Catedral, que es quizás la construcción más remarcable y conocida de dicha ciudad, en todo el mundo. Formada a partir de una primitiva iglesia románica, posee una fachada barroca y una nave gótica de 22,80 metros, considerada la más grande del mundo con éstas características, existiendo además muchas capillas de gran interés, un claustro románico y un museo, donde se pueden admirar dos piezas únicas: "El Beatus del Apocalipsis" y el famoso "Tapíz de la Creación".

Una vez que nos hayamos recreados en éstas maravillas, continuaremos por los Baños Arabes, que son unas construcciones semejantes a la de las termas romanas, copiada a través de los modelos musulmanes y nos perderemos por ésas calles del Paseo Arqueológico, que en ésta época están llenas de flores.

Como después de esta pequeña caminata, el apetito se nos habrá abierto, cruzaremos nuevamente el río pero esta vez por uno muy peculiar construido por el arquitecto francés que hizo la Torre Eifells y nos iremos a un Restaurante situado frente del edificio de Correos, donde sirven una típica comida catalana y podemos degustar a precios económicos, el clásico pan con tomate, acompañado de carnes asadas, longanizas, morcillas etc., todo bien regado por una botella de vino de la tierra y finalmente los postres con un buen cava.
Una vez terminada la comida y después de los cafés y el puro correspondiente, nos iremos a ver el Museo del Cine, que se encuentra muy cerca del referido restaurante, y veremos en él toda la historia del celuloide, con exposición de diferentes máquinas, entre ellas las utilizadas por los hermanos Lumier, y como dato curioso una habitación convertida en cámara oscura, donde se aprecian los fundamentos de una máquina fotográfica.
Después de esto y sobre las 18 horas podemos dar por terminada la excursión, marchando a nuestros lugares de origen.
Estoy seguro que os llevareis un grato recuerdo, pues ayudará al conocimiento de una Cataluña diferente, aprendiendo a estimar ése patrimonio autóctono que es de todos los españoles.
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