LA RECONQUISTA DE CEUTA POR LOS PORTUGUESES

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    Si hay un hecho histórico importante en el devenir de nuestra Ciudad, ese es su reconquista por parte del Reino de Portugal en 1.415, pues ese paso supuso el despliegue y proyección de Ceuta hacia su época moderna.

    Al inicio del siglo XV, Portugal, que ya había finalizado la reconquista de su suelo y en un acto de cooperación con los reinos de Castilla, que todavía estaban luchando para expulsar a los moros de la Península Ibérica, deciden reconquistar la Ciudad de Ceuta e incorporarla al mundo de la cristiandad.

    El proyecto no era sencillo ni exento de riesgos, pues había que cruzar el Estrecho de Gibraltar y vencer las robustas defensas, que las fuerzas moriscas habían construido, convirtiéndola en un verdadero bastión, prácticamente inexpugnable.

    El Rey de Portugal D. Juan I, no se arredró ante tales dificultades, es más las mismas le sirvieron como acicate, para emprender una acción que para algunos les pareció descabellada.

 

D. Juan I de Portugal

D. Juan I de Portugal

    Con meses de antelación preparó un plan realmente ambicioso y no se dejó nada al azar, pues fué estudiado minuciosamente en todos sus detalles. Además contó desde el primer momento con el entusiasmo de los Infantes D. Duarte, D. Pedro y D. Enrique "El Navegante", así como el de la nobleza en general.

    En primer lugar se efectuaron maniobras políticas con otras cortes europeas, para asegurarse su no intervención en dicho conflicto y seguidamente se mandaron a Ceuta emisarios perfectamente camuflados, para saber como estaban configuradas las defensas de la Ciudad, sus puntos estratégicos, fuerzas que contaban, equipamiento, provisiones ect....

    Cuentan las crónicas que al regreso de estos emisarios a Portugal, se reunieron en Lisboa, con el Rey y sus nobles, narrando cuanto habían visto en Ceuta y ante el asombro de todos, sobre una gran mesa confeccionaron un original mapa topográfico, representando con porciones de arena el trazado de los montes y el litoral, y con alubias las edificaciones, enmarcando con cordeles las murallas y sus defensas.

    Con estos datos y una vez estudiados los pro y los contra de la operación, se acordó seguir adelante con el proyecto con todas las consecuencias.

    La flota con que contaba Portugal para dicha empresa en aquellos momentos, no era la suficiente como para emprender un ataque con garantías de éxito, por tal motivo se emprende una tala masiva de árboles, procedentes de los bosques cercanos a Lisboa, a fin de construir los navíos necesario para la reconquista de Ceuta. Efectuándose igualmente un minucioso reclutamiento entre la población, así como el aprovisionamiento de víveres, donde destacó en tal menester la Ciudad de Oporto, donde se salaron ingentes cantidades de carne, tanto es así que sus habitantes se quedaron sin alimentos, contentándose para su subsistencia con las tripas de las reses sacrificadas, de ahí le proviene a los portuenses el apelativo cariñoso de "tripeiros".

    Una vez todo preparado en la mañana del día 25 de Julio de 1.415, toda la población lisboeta se agolpó en los muelles para despedir a su Rey. La vista era impresionante, pues en el estuario del río Tajo, se podía apreciar la poderosa Escuadra lusitana, compuesta de doscientos cuarenta y dos navíos, brillantemente empavesados y armados con los mejores cañones de la época.

    Fue un día glorioso y lleno de emoción sobretodo cuando el rey portando la Virgen del Valle, con los Infantes y la flor y nata de la nobleza de Portugal, embarcaron en la nave capitana y pusieron rumbo a Ceuta ante el clamor y flamear de banderas y estandartes.

 

Mapa Siglo XV Estrecho Gibraltar

Mapa Siglo XV Estrecho Gibraltar

 

    Una vez en mitad del Estrecho de Gibraltar, las tormentas causaron la dispersión de la flota, entre Málaga y Barbazote (Bahar Bassul = actual Bahía Sur Ceutí), pero este hecho, no supone quebranto para la firme voluntad del Rey, que logra reunirla en Punta Carnero y desde ahí, tal como estaba previsto decide atacar Ceuta, eligiéndose como lugar de desembarco las proximidades de San Amaro.

    Fue una lucha sin cuartel, donde los defensores opusieron una tenaz resistencia, luchándose palmo a palmo, con gran cantidad de muerto por ambas partes, destacándose la muerte de Vasco Fernández de Ataide aplastado por un pedrusco lanzado desde la Torre de la Vela. Pero al fin tras ataques continuos la resistencia de los defensores se vino abajo ante la superioridad de las armas cristianas y el triunfo final no se hizo esperar, haciendo tremolar la bandera de Lisboa (nuestra histórica y actual bandera blanquinegra) en el Alcázar ceutí y la bandera del Infante D. Duarte en la Torre de Fez, que todavía se mantiene en pie en el recinto de Ceuta la Vieja.

    El 25 de Agosto de 1.415 se da por terminada la conquista de Ceuta, desembarcándose de la Nave capitana, la imagen de la Virgen Conquistadora o del Valle, la cual es portada a hombros por los nobles e introducida en la Mezquita Mayor, donde es entronizada. Seguidamente y después de darle las gracias por el triunfo conseguido, por el Rey D. Juan I, se armó Caballeros a sus hijos los Infantes, ciñéndoles las espadas que amorosamente habían recibido de la Reina Doña Felipa momentos antes de su muerte.

Testamento del Infante D. Fernando encabezado con la palabra SEPTA

    Una de las figuras claves en la reconquista de Ceuta, además del Rey D. Juan I de Portugal, fue por derecho propio el Infante D. Enrique "El Navegante", autentico valedor de nuestra querida tierra, pues no sólo impulsó reformas legislativas, sino que la protegió y auxilió en diferentes ocasiones, cuando la misma se encontraba en peligro ante las turbas sarracenas.

 

D. Enrique "El Navegante"

 

    El Infante D. Enrique, nació en Oporto el 4 de Marzo de 1.394 y era el tercer hijo del rey Juan I y de Felipa de Lancaster, hermana de Enrique IV de Inglaterra. Con unos veinte años toma parte en la conquista de Ceuta, empresa en la que participaron más de 50.000 portugueses. Fue el fundador de la Escuela de Sagres, donde reunió a lo más granado del mundo científico de la época, rodeándose de astrónomos, cartógrafos, marinos e impulsó desde allí las exploraciones del continente africano.

    Después de la conquista de Ceuta, se apodera de Alcazarseguer en 1.458, Tánger y Arcila en 1.471, Azemmur y Magazán en 1.502 y Safi en 1.508.

    Según Azurara, cronista de la expansión portuguesa, una de las razones que impulsó a D. Enrique para emprender estas acciones era difundir la fe cristiana para convertir a los infieles que se encontrara, siendo apoyado en este menester por el Papa Calixto III que concedió una bula a la Orden de Cristo de la cual era maestre.

    Este personaje que era reconocido con el sobrenombre de "El Navegante", fue el principal motor e impulsor de la política ultramarina de Portugal, y figura gigante en la historia de ese país. Los "Caballas" le recordamos con mucho cariño, pues gracias a él y a D. Pedro de Meneses primer Gobernador de Ceuta, nos legaron varios símbolos importantes que aún perduran: La imagen de la Virgen de África, Patrona de la ciudad; el Pendón Real, el bastón de mando o famoso "Aleo" de acebuche, la Bandera blanquinegra que, es preciso divulgarlo, es la segunda bandera de mayor raigambre histórica y más antigua de la España autonomista, después de la aragonesa-catalana y el Escudo de Ceuta, que es prácticamente el mismo de Portugal con leves variantes. Todos estos símbolos con casi seiscientos años de vigencia y antigüedad, son los que han conformado el alma de nuestra querida tierra y por tal motivo los ceutíes sentimos un sincero agradecimiento a Portugal, nuestra segunda Patria.

 

RASCAYÚ.......

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