El pasado sábado el escritor Jordi Tiñena ganaba el premio Pin i Soler de narrativa, el más importante de los Ciutat de Tarragona. Cuenta con una veintena de libros escritos. Tiene 44 años y es profesor desde 1982 del instituto de Camp Clar. La novela ganadora se llama L'ombra d'una amenaça y la publicará Edicions El Mèdol.
¿Qué sentimientos quedan después de la obtención del premio?
- La alegría va pasando y queda la satisfacción doble, del premio y de habérmelo concedido en Tarragona.
¿Cuándo estará publicada la novela?
- Tiene que estar en la calle antes de Sant Jordi. Yo supongo que lo tendremos a finales de febrero.
- ¿De dónde salió la historia?
- La idea de la novela arranca de la lectura de un libro, Els heretges catalans, de
Jordi Ventura. Entre estos herejes se habla de uno de Ulldecona del siglo XVI que fue torturado en Roma por la Inquisición. Se escapó de allí, lo atraparon otra vez en Francia y fue encerrado en Zaragoza, donde murió. Lo juzgaron una vez muerto, lo desenterraron y lo quemaron. Lo que me interesa del relato es que poseía una gran biblioteca que se perdió y aquí empieza mi novela, pensar qué pudo pasar con esos libros. Yo planteo que un contrabandista soborna a un carcelero y se los lleva de Zaragoza camino de Francia para salvarlos. Ese es el inicio, lo que pasa es que cuando uno empieza a fabular, a divertirse con los personajes, nunca sabes cómo terminará el libro.
- ¿Estructura sus novelas antes de escribirlas?
- El impulso inicial de mis novelas es una imagen, generalmente sacada de un libro, como en este caso, o de una película y luego todo es ponerse a escribir. Algunos días sabes por dónde irán tus personajes a la mañana siguiente, otras veces no. Como decía Umberto Eco, para hacer una novela, tiras un cadáver en un río y, a partir de aquí, te planteas una serie de preguntas, quién es, de dónde viene, por qué lo han matado... Este estilo tiene la ventaja que el proceso creativo es muy estimulante y la desventaja que la estructura puede quedar desequilibrada y después la tienes que retocar.
- ¿Por qué le gustan tanto los temas hist6ricos y situarlos en Tarragona?
- Es un accidente que me gusta. Yo empecé haciendo libros de versiones medievales como el Tirant lo Blanc, destinados a la enseñanza secundaria. También me gusta la novela histórica, pero las mias no tienen la intención de recrear la historia. Yo reivindico el derecho a fabular sobre la historia. En esta novela, en lugar de un inquisidor podría haber escrito el personaje como un magistrado de un tribunal de orden público. El atractivo de la historia antigua es que permite desligarte de los limites que todo el mundo conoce. Lo que yo explico ni ha pasado, ni tiene por qué haber sido posible que pasara, es una novela. Quien quiera historia que vaya a los libros de historia. Esto no es obstáculo para que haya una cierta coherencia en el marco.
- Y este marco, ¿de dónde sale?
- De libros y de consultar a los conocedores de los períodos históricos donde pongo a los personajes, y también de algunos documentos históricos.