Queridos Catecúmenos; en este Cardenal no ganamos para sustos, repullos, y otros sobresaltos que le ponen el corazón a una velocidad que a estas alturas de la vida dudamos que pueda aguantar.

 

    Nos encontrábamos plácidamente al mor de las brasas, junto al brasero, cuando uno de nuestros Secretarios, el encargado del “tráeme, y ve y dile”, sin llamar tan siquiera a la puerta ha entrado como un torbellino, más blanco que un buen pan de harina candeal y un tembleque que parecía que le había dado el mal del San Vito; se ha plantado ante de Nos, rodilla entierra, y con voz entrecortada ha comenzado a balbucear:

 

- Eminencia Reverendísima, esto es el caos, el Infierno se ha desatado, el Maligno debe estar pululando por los extramuros que rodean esta Sede Episcopal, las puertas del Averno se han abierto de par en par, ¡Vamos, esto, es el fin de los tiempos!, esto es............

 

- Tranquilizaos, serenaos, que la Paz sosiegue vuestro Espíritu y... contadnos todos esos males que os acongojan – Le respondimos.

 

- Eminencia; cuando realizábamos las labores propias de nuestro puesto, al cruzar por el atrio que conduce a los sótanos en donde se encuentra la Biblioteca Secreta, en donde se enclava el cámara denominada “El Infierno”, por los secretos que en ella se guardan y cuya llave solo Vos poseéis; hemos observado como, desde vuestra Biblioteca Privada salían más de 25 sirvientas a cuya cabeza iba vuestra Ilustre y magnánima Barragana y, todas ellas, portaban gran cantidad de Legajos, Papiros, Pergaminos mohosos y otros documentos antiquísimos, ya en desuso, postergados a la posteridad eterna. Hemos seguido sus pasos. a hurtadillas como bien nos habéis enseñado, y cual ha sido nuestro asombro cuando les hemos visto depositar todo ello sobre la mesa de vuestro inmaculado escritorio y lo que no ha cabido sobre él, lo han amontonado sobre varias tarimas puestas a propósito junto a vuestra poltrona. Tras santiguarnos, hemos salido de detrás del cortinaje carmesí, el que amortigua la brillante luz del sol manteniendo en penumbra vuestro aposento y, acercándonos de puntillas hemos podido averiguar de qué se trataba. He quedado de piedra, frío como la nieve pura de los alrededores del de esta Curia.

 

- Bueno, bueno, acortar la introducción y vallamos al grano pues de paja ya está bien con la que hay en los pajares de las cuadras; abreviar y no nos tengáis en vilo – le hemos instado.

 

- Eminencia – ha tartamudeado – nos hemos quedado como estatua de sal pues lo que se podía ver en las portadas; bajo el polvo acumulado tras lustros de estática Paz sobre las estanterías, olvidados y sin provecho alguno eran, en unos casos, la Media Luna Verde, en otros unos símbolos que no llegamos a comprender con nuestro corto entendimiento, parecían garabatos, eso si, muy bien caligrafiados y con varias tintas y filigranas. En alguno de ellos hemos podido leer Islam, en otros algo así como Amazighs, en otros, cosa parecida, Tamazight pero lo que más ha llamado nuestra atención ha sido un pergamino, afiligranado en tinta verde y carmesí, que ha dejado la Sra. Barragana sobre la mesita  de té y el nombre que figuraba sobre las tapas del libro, si que lo he podido copiar, solo pone una palabra muy rara - “ Astaghfirallah” -  y bajo este nombre y en una letrita minúscula, encerrado entre una especie de paréntesis, otra palabra,, “Abulafia”.

Eso ha sido todo Eminencia, estoy que no me llega la sotana al cuerpo y el alzacuello me está haciendo una dolorosa rozadura con estos sudores.

 

- Bueno, bueno, nuestro querido Secretario, haya Paz en vuestro Corazón, pues creemos barruntar que algo sabe nuestra Barragana y que, por prudencia, nos está ocultando veamos de qué se trata. Ir y decir a una sirvienta que le transmita que deseamos verla, lo más pronto posible, andad ir sin perdida de tiempo alguno pues ese bien es el más preciado y el que más se desprecia. Tened en cuenta y no olvidéis que, los bienes más preciados son los que no se palpan.

 

 

¿A cuento de qué habrá sacado la Barragana toda esa parafernalia de papelajos, olvidados y encerrados en lo más recóndito de los pasillos de la Biblioteca Secreta?, veamos qué nos dice.

 

-         Pasad, pasad, nuestra muy “querida” Barragana, no es menester preguntar, ¿verdad?, sabéis para que os hemos hecho llamar.

 

-        ¡Ah!, ¿ya os ha llegado el simplón de turno a calentaros la oreja? – Nos ha respondido -  Bien, pues ¡Si!, os he subido todo lo relacionado con vuestras Prédicas por esas tierras Sarracenas, ¡Falta os van a hacer!, debéis suplicar a todo el Cielo para que os ayude y de esta forma también nos ayudará a nosotros, los que habitamos con Vos y por extensión a todos los Feligreses que os siguen.

 

-         Pero, bueno, - nos hemos pasado la mano por nuestra despejada frente - ¿A qué viene tanta desazón?, explicaros.

 

-        Veréis – nos ha respondido - ha llegado una de las sirvientas, la que realiza las labores de chismorreo por los bazares, tiendas, mercadillos y demás lugares de interés para ocio y placer de las matronas y fogoneros encargados de los hornos y cocinas de la Curia y nos ha estado comentando que por todo el Reino se pulula, chismorrea, cuchichea, rumorea, ........., de que se va a imponer como “Idioma cooficial el Árabe y el Bereber” y, a sabiendas de que ibais a echar mano a vuestros “Papelorios” esos que nadie entiende, excepto Vos, pues los hemos subido durante un rato de asueto, antes de que nos lo pidáis con prisas y de mala manera; ya sabéis el porqué. ¡Ha!, se nos olvidaba, ¿Os gustó el arroz con leche y canela, que os preparamos anoche?, bueno, pues demostrarlo ésta, que Dios os guarde.

 

-        Decid, cuando salgáis, al Secretario de Guardia que entre y, ¡No deis portazo!, al salir.

 

-        Transcurrido un tiempo, el suficiente como para que transcurra el consabido chismorreo en cocinas y demás aposentos, la puerta del Despacho del Cardenal es golpeada con suavidad, pero con firmeza al mismos tiempo.

 

-        Entrad Pattini, entrad y veamos; ¿qué pensáis de esta situación, como creéis que se podría resolver? pues nos figuramos que todo el Reino y esta Curia, por supuesto, estarán echando sapos y culebras por la boca, ¿Verdad?.

¡Ha!, ¿que no tenéis ni idea, cuando la solución está en la misma obligación; ¡Esa!, la que quieren imponer, la de la cooficialidad de esos “Idiomas”?.

Veamos, pensemos y meditemos juntos, tras rezar un rosario completo de 15 misterios.

 

A las dos horas, aproximadamente y una vez realizado el preceptivo rezo, el Cardenal se ha dirigido a su Secretario en estos términos.

 

-        Mirad, nuestro buen Secretario, un Idioma no se puede imponer por varios motivos y el más importante es el económico.

    Prestad la atención que merece el caso pues os vamos a poner un ejemplo. Si un Andaluz pretende realizar un negocio con un Catalán y beneficiarse de este negocio, el Andaluz hará el pino con las orejas para aprender el Catalán y poder ser comprendido pero, la cosa sería a la inversa, si el Catalán pretende realizar un negocio y lucrarse con un Andaluz, en este caso, sería el Catalán el que hablara un Andaluz perfecto. ¿Seguís el hilo de la filosofía de los Idiomas?.

Por otro lado tenemos que si, más un tercio de la población del mundo realiza los negocios en el Idioma de los “Piratas”, (el Inglés), y más de otro tercio en el Idioma de los “Caballeros”, (el Español), queda menos de un tercio para los Irredentos de los “Gabachos” y “Cabezas Cuadradas”.

    Pero más aún, si tenemos en cuenta de que: Si los propietarios de la fabricación de los objetos de consumo hablan “Pirata”, Gabacho” o “Cabezón Cuadrado”, por un lado y, por otro, los que poseen cuasi el todo de las materias necesarias para la producción de estos cachivaches de consumo, hablan el Idioma de los Caballeros (América del Sur y parte de la del Norte), queda una parte residual, la de los “Gabachos” y “Cabezas Cuadradas”, o sea, África Central y del Norte, aunque el caso de esta última es dudoso pues en Marruecos se hablan los tres Idiomas, Árabe Marroquí, “Gabacho” y “Caballeresco” al igual que, aunque en menor grado, en el Territorio vecino de Bujía y Oran.

    ¿Habéis pensado qué es lo que un Árabe puede ofrecer, excepto Petróleo e Inmigrantes Ilegales?. ¡Nada de nada!, solo posee arena, cabras, camellos y desierto.

    Escuchad y aplicaros; cuando suben el precio del petróleo se perjudican ellos mismos y benefician a los Estados Occidentales pues, éstos, al pagar más Doblones por el petróleo lo repercuten en los precios de los productos que producen con él y son, precisamente ellos, los productores del petróleo Árabes, los que compran. Luego a más subida del petróleo, más beneficios para los Gobiernos Occidentales y más desembolso para los Estados que producen el petróleo que, a la fuerza, tienen que comprar los bienes de consumo del exterior claro está que, también fastidian a la Feligresía en general que también sufre con estas subidas, aunque en menor grado que los productores de arena; ¡Vamos!, es un símil de la “Rueda de la Fortuna”.

    Eso es en cuanto al Árabe, ese Idioma que solo produce Traductores, que falta nos hacen.

    En Cuanto al Bereber o “Tamazight”, ese Dialecto que no Idioma, solo produce Pateras, Hachís y Miseria pues, los que hablan este Dialecto, están más abandonados que las alpargatas de un pedigüeño en un solar y, este abandono, lo sufren por parte de sus propios Gobernantes pues no creáis que el Gobierno Marroquí no sabe lo que hace con ese incisivo abandono, lo sabe mejor que nosotros y si no meditar un momento, ¿Porqué, los “Patereros”, no realizan la Inmigración Interior, como ocurrió en España en los años 60?. La respuesta es obvia y es porque, en Marruecos, son más perseguidos que en el extranjero, en cuanto salen de su Territorio, Kabila o Tribu y mirad que la madre de este Sultán es Bereber y ni por esas, no traga, como ocurrió con el Padre

    No perdáis de vista que, el mayor enemigo de un Marroquí Arabofono, del Sur o Zona del Protectorado Francés es un Bereber del Norta o de cualquier otro lugar del país pero, siempre, de cosecha propia pues llega a tal punto, la fobia, que no realizan ni el servicio Militar ya que no se atreven a darles armas y munición por si huyen al Rif con ellas, o se pasan al enemigo Saharaui o a Argelia. Un Rifeño dentro del Ejercito, los que hay, generalmente se encuentra en las zonas conflictivas pues no ha de perderse de vista que, todos los intentos de “Golpe” que padeció Hassan II, fueron obra de inspiración Bereber; suelen estar destacados en el Sahara o Fronteras con Argelia o Mauritania y patrullando por el desierto a la caza del Tuareg y otros Bandidos asaltantes de caravanas; ¿creéis que eso ya no existe?, pues os equivocáis, si que existen y son los dueños de las rutas sub-saharianas que partiendo de Marrakech tienen como meta final la Curva del Niger, el Senegal o Malí.

    Por consiguiente, nuestro querido Secretario, como veréis todo esto nos lleva a la conclusión de que poco porvenir tiene el Árabe en nuestro Reino y en cuanto al Bereber, no es un Idioma, no se reconoce como tal ni en Marruecos y uno de los problemas que tiene, entre otros, es que no tiene signos gramaticales con los que se pueda transmitir de forma escrita. Existe una incipiente y rudimentaria escritura, a base de signos, que es al Árabe lo que una boina a un sombrero cordobés. Como muestra un ejemplo.

    Eh, ahí una muestra de la escritura Tamazight (Bereber), y llegado a este punto, decidnos, nuestro querido Secretario, ¿No es verdad que, para este viaje, no se necesitan falta alforjas?, ¿Como es posible que, con esa Gramática, se pueda intentar escribir un documento Oficial, de cualquier tipo, una Carta o cualquier otro documento?.

    Pero no hay mal que por bien no venga; a partir de este momento hemos decidido crear una Secretaría dedicada al “Asesoramiento sobre el TAMAZIGHT.

 

EL CARDENAL

 

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