En
estar sempre envoltat de la natura, l’artista té l’ocasió de saber transmetre
els espais del camp amb precisió, color natural i amb gran visió d’artista
autodidacta, comunicant-nos per mitjà de la seva obra aquest entorn que ens
envolta.
David Camafort, intueix ben aviat l’angle més adient, i l’hora adequada
per a la creació del quadre, d’aquesta manera pels qui el contemplem ens és
fàcil entendre’l i gaudim dels colors i composicions de l’obra.
La seva obra és sincera i realitzada
amb la plena confiança d’un artista ja consagrat, que sap transmetre des del
seu interior, aquells indrets dels pobles agrícoles i carrers a contrallum de
petites poblacions, és interessant contemplar les obres del camp obert, són plenes
de color que donen vida i són refrescants per a la visió. És un agradable
passeig per llocs que cada dia ens són quotidians i que ens donen una sensació
diferent, ell ho deixa reflectit per sempre en els seus quadres.
Todo creador plástico, Utiliza una técnica que le permite sostener un
dialogo intimo entre la materia y la personalidad, que le revierte a un profundo
conocimiento del tema elegido. En este sentido David Camafort, crea valores de
versabilidad y capacidad; por ello, no cabe dudar que hoy, en este mismo
instante, se encuentre en un momento álgido de creatividad, que conlleva, a la
vez, a una madurez, sin olvidar su juventud, que se mueve en un proceso
creativo libre de ataduras, sin sistematización ni encogimiento. Se trata
simplemente de “crear” con sentimiento y emoción; lo que nos indica su
personalidad en un proceso permanente sensitivo, pleno de vivencias e
impresiones totalmente personales y personalistas, lo que le da una notoriedad
y autoridad difíciles de olvidar.
Sus cuadros, manifiestan sencillez, pero también
austeridad. Colores y matices se funden en un solo acierto que evidencian intenciones.
Cuando pinta, da libertad total a sus pinceles, referentes formales por encima
de todo, con interpretación plástica concerniente a su propia objetividad.
Creaciones, que impregnan una filosofía única, enriquecida por la variedad de
textura con espíritu minimalista y una sencillez fuera de lo normal.
El proceso de creación no esta sujeto a la serenidad
y generosidad de la forma. Con pasos de hormiguilla siente y vibra a lo largo
de todo el proceso de la creación plástica, para llegar, sin cortapisas, a un
resultado especialmente claro y limpio, con total inspiración, pero muy
aprovechada.
David Camaford, jamás intenta intelectualizar su
proceso creativo, ya que sus obras, son un compendio de acumulación de
sentimientos contrastados, imágenes y estados anímicos, que determinan y
generan una obra decidida a buscar la perfección.
Josep-Lluis
Ponce i Guitart
Licenciado en Letras y Critico de Arte