Fe – tichismo

 

Tengo tu apariencia,

las espesas manchas del torcido vicio.

Tengo tus ídolos,

 tantos ídolos,

que caen enfermos

 y sobre mi corona se apagan.

 

Tengo tus ropas,

que  son mi herencia,

mi resplandor y mi castigo.

 

Tengo tus ropas

que fingen tu olor, tu carne.

Que son lienzos que el placer ocultan

y en la noche arden.

 

Tengo también tu cama

donde duermo abierto a mi desgracia,

entregado a un espejismo insobornable

como un reino hacia la perversión repartido.

 

Tengo tu fe,

tanta fe.