Mi correspondencia con...
...Pedro Miguel Lamet
Asunto: Una aclaración
Fecha: Wed, 31 Dec 2003 20:18:28 +0100
De: "Pedro M. Lamet"
Para: sscu@tinet.fut.es
Querido Miquel:
Dos palabras. La primera para agradecerte la cita que haces de mi biografía de Arrupe en tu página web. La segunda, para rogarte una rectificación. Al final de la cita de mi libro sobre Berrigan añades:
Els lectors de Pedro Miguel Lamet, després de la lectura del seu libre, segueixen ignorant que durant el viatge del P. Arrupe a España de 1970 havia jesuïtes a la presó de Zamora.
Posiblemente tu fuente de información no es fidedigna. En la cárcel de Zamora no había ningún jesuita durante el viaje del P.Arrupe a España. Eran sacerdotes del clero secular. Puedes comprobarlo en cualquier hemeroteca o en Vida Nueva, donde aparecen los nombres de los encarcelados.
Para mayor abundancia te narro una anécdota que me ocurrió a mi mismo, por si te sirve de algo:
Por aquellos años -pero no durante la visita del P.Arrupe a España- yo trabajaba en un programa de información religiosa de la COPE junto al entonces dominico Andrés Barriales. Hacíamos conexiones periódicas con Radio Vaticano. A la sazón estaba encarcelado en Valencia un jesuita, creo que por sus declaraciones u homilías. Yo pregunté al P. Ricardo Sanchís, encargado del programa español de Radio Vaticano, qué pensaba el P. Arrupe de aquel hecho. Sanchís respondió textualmente: "El P.Arrupe ha dicho que si la cárcel es por el Evangelio, bendita sea la cárcel". Cuando concluyó la emisión y regresé a mi despacho recibí una llamada de Presidencia del Gobierno para comunicarme que se imponía a la emisora 50.000 ptas de multa (que era un dinero entonces) por las palabras emitidas del P. Arrupe. En vano argüí que Radio Vaticano era una emisora internacional y que era la responsable de aquella noticia, no nosotros que habíamos actuado como intermediarios.
Soy un gran defensor de la libertad de expresión y sigo sufriendo, aun hoy día, las consecuencias de ello con absurdas prohibiciones de Roma. Me parece interesante y aportadora tu página, pero la frase que cito no se ajusta a la verdad. En servicio a ésta te ruego la rectifiques, si no te parece mal. Gracias de nuevo por leerme y hablar de Arrupe.
Con un fraternal abrazo
Pedro Miguel Lamet
Visite mi web:
www.pedrolamet.sitio.net
Asunto: Re: Una aclaración
Fecha: Mon, 05 Jan 2004 00:08:34 +0100
De: Miquel Sunyol
Para: "Pedro M. Lamet"
Apreciado Pedro Miguel:
Ya sabes que tu libro me llegó a través de Jaime Cisteró, un amigo común, y no hay razón alguna para que no sea verdad aquello de que "los amigos de mis amigos son mis amigos". En este ambiente de amistad, sigamos el diálogo.
No tengo ningún inconveniente en ir corrigiendo mi página web ni en ir introduciendo todas las aportaciones que me puedan llegar. No sólo no tengo ningún inconveniente, sino que es lo que deseo, ya que desde un principio he dicho que este "estudio de las reacciones que se produjeron en el colectivo jesuítico de Misión Obrera al saber que el P. Arrupe -en su viaje a España de mayo del 70- haría una visita a Franco
" no es más -al menos en un primer estadio- que una "recogida de documentos y de retazos de memoria
"
Mi "fuente de información" es el libro de Francisco García Salve, Yo creo en la clase obrera
, que lleva el prólogo de José Mª Llanos, editado el año 1977 por Ediciones Sedmay, S.A. En la página 50 podemos leer:
Todo en secreto [la visita de Arrupe al clan Oriol] porque el P. Arrupe, el General, no tenía tiempo de visitar en la cárcel de Zamora a sus presos, tres jesuitas rebeldes al otro general
¿Es fidedigna esta fuente? La lectura del libro no deja un sabor de "rigor histórico", esto es verdad. Entre otras cosas faltan fechas... Batllori, a quien fui a ver (sospecho que fue su última entrevista "profesional"), no me confirmó lo que García Salve dice.
Lo de las angulas (pág. 106) cuesta de creer, aunque en este punto no sé cuál será la aportación de Paco Umbral:
Paco no cuenta que se salió de los jesuitas -pero yo lo sé- entre otras cosas, porque en los viernes de vigilia les daban angulas, carísimas, ya que no podían comer carne.
Por otro lado me consta que Andreu Vilà Tintoré, en aquellos tiempos jesuita, perteneciente a la Misión Obrera, que vivía en Torrerromeu (Sabadell) había sido condenado por el famoso TOP (Tribunal de Orden Público) el 28 de marzo de 1969 (causa 241-67) por el delito de "manifestación no pacífica" (los hechos de Can Oriach del Primero de Mayo del 67) a 6 meses y un día de prisión, pena que comenzó a cumplir el 8 de diciembre de 1969 en el Centro Provincial de Zamora (la cárcel concordataria de Zamora).
Déjame, como nos pide nuestro bienaventurado padre Ignacio, intentar "salvar la proposición del prójimo" y no me pongas en la disyuntiva de a quién he de hacer más caso: si a ti o a Francisco García Salve.
Comprende que no puedo ir a una hemeroteca -lo hice para saber si las prisas de los Padres congregados de Loyola en una tarde de domingo estaban justificadas- y pedir así sin más las listas de los presos de Zamora ni puedo solicitar a los de la Biblioteca de Sant Cugat que se pongan a mirar toda la colección de Vida Nueva para que me fotocopien estas listas (ellos me proporcionaron la entrevista de Manuel Alcalá a Arrupe). No te hubiera costado nada -y te lo hubiera agradecido de verdad- el darme la referencia concreta del número de Vida Nueva. Más agradecido te estaría si hubieras podido enviarme la fotocopia de la lista.
Espero -te lo digo con toda sinceridad- no sólo recibir esta referencia concreta lo antes posible, sino también que puedas seguir aportando "documentos o retazos de memoria". Por ejemplo, aunque todavía tarde bastante en tratar la etapa del P. Arrupe en Madrid (la próxima entrega a publicar es su etapa de Valencia), ¿qué hay de esa visita de Arrupe a la familia Oriol? Visita que Manuel Alcalá, en segunda instancia, no se atrevió a negar
En mi próximo viaje a Madrid haré lo posible para poder conocernos cara a cara.
Ya he puesto tu carta (y ésta) en la web, a la cual también se puede llegar a partir de http://www.tinet.org/~fqi_sj/arrupe/entrev_sp.htm
y de http://www.tinet.org/~fqi_sj/arrupe/daniel_sp.htm.
Por ahora dejo a los posibles lectores con la misma pregunta que yo esos días he tenido: ¿A quién he de hacer más caso? ¿A Francisco García Salve o a Pedro Miguel Lamet?
Confío que en breve tanto mis lectores como yo podamos salir de dudas... Es una suerte que una página web nunca esté encuadernada del todo
Agradeciendo de corazón tus aportaciones
Un amigo de un amigo
Miquel Sunyol
Mira también Mi correspondencia con...
Asunto: En diálogo
Fecha: Mon, 05 Jan 2004 18:50:23 +0100
De: "Pedro M. Lamet"
Para: Miquel Sunyol
Querido Miquel:
Gracias por tu amplia respuesta. Cuando te escribí el anterior correo, no te dije, porque no venía al caso, que el 1 de diciembre al salir de la ducha me caí y me rompí la tibia y el peroné de mi pierna izquierda, ya de niño afectada por una tuberculosis ósea. Te lo cuento ahora para que sepas por qué no te envié la cita del número de Vida Nueva
, puesto que, aunque tengo la colección en mi despacho, está en los estantes de arriba y no puedo acceder a ellos por la inmovilidad a que me obliga la pierna escayolada.
Puedes fiarte de quien quieras, pero todo el mundo sabe que García Salve estuvo siempre outside, y en todo caso no es una fuente histórica de fiar por su ligereza. El dato se confirmará en seguida.
En todo caso, más allá de las anécdotas tengo muy claras algunas cosas:
1. Arrupe se entrevistó con dictadores como Franco y Stroesner, porque eran jefes de Estados donde trabajaban jesuitas. Pero a Franco le dijo que había visto fotos de jóvenes vascos torturados por la policía. Y al presidente paraguayo lo citó en un hotel de Roma para exigrile explicaciones por la expulsión de los jesuitas.
2. Arrupe habló con todo el mundo. También con los Oriol. Y no es de extrañar porque los antiguos alumnos de siempre y protectores de la SJ estaban escandalizados con los documentos sobre colegios de ricos de Arrupe. Arrupe era general de todos. Pero de lo que fue acusado y por lo que acabó siendo una especie de mártir es por defender a los pobres y querer una Compañía de Jesús más evangélica. Algo en lo que en mi opinión se está hoy retrocediendo.
3. Desde la perspectiva de la involución de la Iglesia actual me parece cicatero juzgar la visita de España de Arrupe (el último país que visitó precisamente para no privilegiar lo suyo) por unas cartas o hechos insignificantes, cuando hoy Arrupe es para un importante sector de la Iglesia oficial una especie de "hereje" o "comunista" que quería destruir la Compañía de Jesús. (Nadie se atreve a arrancar su proceso y hasta un congreso que quería convocar en Roma sobre Arrupe una comunidad ha sido "desaconsejado") Claro que Arrupe representaba entonces la Institución de la SJ y por eso -y por la propia actitud del interesado- tuvo que expulsar a Díez Alegría, cuando no le apetecía, por ejemplo. Pero que un general de una orden con la tradición y el peso de historia de la SJ fuera capaz de gritar y actuar como lo hizo basta para apreciar toda una vida llena de gestos de libertad y profecía, y no ensombrecerlo con detalles nimios como si fue o no a la cárcel de Zamora. En el fondo es retrotraer a las críticas de los años 60 y al fin al cabo, desde la situación de hoy, es ponerse al lado del Opus, Comunión y Liberación y los movimintos que hoy en la Iglesia cortan el bacalao.
Es lo que se me ocurre a bote pronto.
Cuando pueda moverme, presentaré pruebas de lo que digo y tendré fuerzas para continuar este diálogo.
Gracias por tu actitud abierta. Un fraternal abrazo de
Pedro Miguel Lamet
Visite mi web:
www.pedrolamet.sitio.net/p>
Asunto: Re: En diálogo
Fecha: Fri, 09 Jan 2004 12:34:40 +0100
De: Miquel Sunyol
Para: "Pedro M. Lamet"
Hola:
¿Cómo van tu tibia y tu peroné? No te sientas obligado a enviarme con prisas la referencia concreta de Vida Nueva
, pues puedo dejar a los lectores en uno de aquellos "suspenses" de Alfred Hitchcock.
Que García Salve no es muy de fiar ya lo intuía y ya te dije que había intentado "contrastar" algunas de sus afirmaciones. Ésta, la referente a "los tres jesuitas presos en Zamora durante el viaje del P. Arrupe", no me extrañó, pues tenía en mi memoria histórica que Andreu Vilá Tintoré había sido huésped de Zamora por aquellas épocas.
Los primeros intentos (hace ya meses) de hablar con Andreu fallaron (parece ser que no es hombre de contestar cartas), pero tu primer e-mail me decidió a llamarle por teléfono. Y lo fui a ver el sábado pasado. La conversación y la comida familiar fueron muy agradables.
Supongo que ya te diste cuenta que en mi anterior respuesta no te decía todo lo que sabía, pues si conocía la fecha del juicio en el TOP (28 de marzo de 1969), el número de la causa (causa 241-67), la pena (6 mses y un día), el día que empezó a cumplirla (8 de diciembre de 1969) y el lugar (Centro Provincial de Zamora), no había razón alguna para que ignorara cuando se acabó de cumplirla (9 de marzo 1970) y la razón de que no se cumpliera del todo (por indulto resto de pena). Todo esto lo tengo ya debidamente documentado.
Este indulto, que benefició también a los otros dos curas de Sabadell condenados conjuntamente por los mismos hechos, tiene todas las apariencias de haber sido uno de los "preparativos" necesarios del viaje del P. Arrupe a España. ¿Estás de acuerdo en eso?
Por lo que me dijo Andreu, este trío catalán era conocido por el resto de presos (¿todos ellos vascos?) como "los jesuitas". Supongo, pues, que García Salve, en una de sus estancias posteriores, oyó hablar de "los tres jesuitas". Y como las fechas no es su fuerte...
Otras cosas:
¿Quién sabe (y cómo lo sabe) lo que hablaron Franco y Arrupe? ¿Asistió el P. Villamandos a la entrevista? Manuel Alcalá en su Crónica del viaje, dice:
No asiste ni la prensa ni la televisión a la entrevista, que dura exactamente 63 minutos. Sobre ella dirá más tarde el P. Arrupe en la conferencia de prensa que fue cordial y que pudo decir al General Franco todo lo que llevaba en su agenda.
Más tarde, en su capítulo "Gozo y martirio en España
" ya sabe más cosas:
Aquel encuentro con el general Franco discurrió sin problemas a lo largo de sesenta y cinco minutos. Arrupe, con gran libertad de espíritu, aprovechó un momento de la conversación para denunciar con gran respeto, pero con firmeza, algunas actuaciones policiales acompañadas de tortura. Franco le preguntó: "¿Tiene Ud. pruebas de ello?" Arrupe contestó: "He visto las espaldas de algunos jóvenes torturados". Franco guardó silencio, pasando a hablar de los peligros del comunismo para la civilización occidental. (Pedro Arrupe. Así lo vieron. Pág 95-96)
En tu libro "Arrupe. Un profeta para el siglo XXI
" recoges este testimonio. ¿Tienes alguna otra fuente para ello? ¿Sabes cuál es la fuente de Manuel Alcalá? ¿Dónde y cuándo vio Arrupe "esas espaldas"? Más fácil de creer es lo que tú me dices ahora precisando que sólo "había visto fotos de jóvenes vascos torturados".
¿Qué otras cosas se saben de esta entrevista? ¿Se habló también de los terrenos de Comillas?
No conozco los pormenores de la entrevista Arrupe-Stroesner, pero cuando Arrupe va a visitar a Franco no va a visitar a un "dictador
", sino a un "bienhechor
" de la Compañía. En Valencia (mi próximo capítulo) defenderá esta entrevista diciendo:
Conozco a esta autoridad civil española a quien voy a visitar, personalmente. Ha sido un bienhechor nuestro en el Japón; gran bienhechor del Japón. Yo me siento obligado".
"Arrupe habló con todo el mundo. También con los Oriol". Ya sabes que en la Congregación Provincial de Loyola algún Padre expresó sus deseos de que no se diera la impresión "de que los poderosos fueran los únicos no jesuitas con acceso al P. General
". Quizás, siguiendo esos "deseos", no se divulgó la visita privada de Arrupe a la familia Oriol (a la que García Salve se refiere y que -supongo- es otra distinta a la recepción a la Federación de Antiguos Alumnos, cuyo presidente era D. Lucas Oriol) [No sé si este D. Lucas es el "Patriarca Oriol" de García Salve].
Estoy de acuerdo contigo en lo de la involución de la Iglesia actual y en lo del retroceso de la Compañía hoy. Pero esto no quiere decir que no podamos, cuando ya han pasado más de treinta años, estudiar una de las facetas [las reacciones que hubo en Misión Obrera] de este viaje (un estudio que por ahora sólo está en la fase de "aportar documentos"). Este estudio lo realiza uno de Misión Obrera que, en aquel entonces estudiante de 3º de teología, no intervino en los acontecimientos. No soy (y perdona que en esto me ponga serio) ni del Opus, ni de Comunión y Liberación ni de ningún movimiento de los que hoy en día cortan el bacalao.
No puedo estar de acuerdo contigo en lo de "por unas cartas o hechos insignificantes". Tampoco lo está Le Monde
(no creo que este periódico en los años 70 se dedicara a publicar a dos columnas "hechos insignificantes" ocurridos fuera de Francia) ni el propio Arrupe y el resto de Provinciales españoles que dedicaron un buen tiempo a hablar de Misión Obrera en su reunión de Roma posterior al viaje (todo esto ya irá saliendo a su debido tiempo).
Con cierta "chulería" digo que estoy reescribiendo una de las páginas más gloriosas de la reciente Compañía española. No me apena que hoy la Compañía no tenga un Arrupe (las personas pasamos, ya lo sabemos); me apena que hoy en la Compañía no haya un grupo de gente capaz de hacer lo que unos hicieron en 1970 (por ejemplo, la doble carta del mes de febrero de un grupo "selecto" de jesuitas catalanes a Arrupe
Tengamos en cuenta que las reacciones surgen de las propias filas "arrupistas".
Lo de ir o no ir a Zamora ¿hubiera sido un "detalle nimio"? Parece ser que el ir a la cárcel de Danbury (Connecticut) fue -según tu propia apreciación- algo insólito ("pero lo más insólito fue su visita...")
Has citado la expulsión de Díez Alegría. No fue el único de los que "salieron" durante el generalato de Arrupe. A veces me hago la pregunta: ¿Quién renovó más la Compañía? ¿Arrupe o los que salieron?
Considera este e-mail como una "obra de misericordia", la de visitar enfermos. Y si, impedido de moverte, tienes capacidad de teclear y humor para alargar la visita, me alegrarás el corazón. Sólo te pido una cosa: que por ahora no intentes subirte a una silla en busca del número de Vida Nueva. La Historia puede esperar.
Miquel