
Francamente hay días que se levanta uno con mal pié y hoy ha sido uno de ellos, pues me desayuné con las noticias que traía el nuevo periodico "El Imparcial". En su primera plana y en grandes titulares decía "Zapatero quiere negociar la cosoberanía de Ceuta y Melilla".
Como español y "Caballa", la noticia me sobrecogió, aunque no me sorprendió lo más mínimo, pues si uno va recopilando datos y como en un puzle, encajando piezas, observa que con milimétrica precisión, ese caleidoscopio de múltiples facetas, terminará conformandose totalmente.
Ya dije en una ocasión que el aterrizaje del socialismo tramontano y beligerante, que nos tocó en la ruleta electoral, favorecido por la desgracia de los doscientos muertos del 11-M, sería nefasto para los españoles, pues nos traería sangre y lágrimas, ya que el fanatismo que sienten, les hace tomar decisiones extremistas, en las cuales viene siendo apoyados por partidos enemigos de España, como son los independentistas y los comunistas de todo tipo y pelaje.
Si el socialismo se ha destacado por algo, aparte de la corrupción imperante en todos sus gobiernos, sobresale en especial por fomentar los nacionalismos periféricos, además de su entreguismo a Marruecos, hecho que repercute negativamente en Ceuta y Melilla, pues poco a poco, con bajadas continua de pantalones, se está fortaleciendo al país vecino, en detrimento de éstas ciudades fronterizas.
Dichos territorios han sido formalmente reivindicados por Marruecos, lo cual es un hecho de suficiente gravedad por sí mismo, como para cuestionar la sensatez de las afirmaciones sobre el carácter "amistoso" de las relaciones hispano-marroquies; sin embargo nuestros dirigentes están en Babia y sobretodo nuestro Presidente, que con esa sonrisa bobalicona, no tiene la suficiente valentía para plantarle cara al moro.
No hace mucho tiempo el Rey de Marruecos, habló de aplicar el fenómeno de la Marcha Verde, para hacerse con estos territorios y lo que estamos viendo éstos días, con retiradas de embajadores, por la visita de los reyes, y posterior regreso a Madrid, no es otra cosa, que calibrar la débil voluntad española por defender estas tierras.
La debilidad de éste Presidente, se ha puesto en evidencia en múltiples ocasiones, y todos recordamos con verdadera congoja, como se fotografiaba con el monarca aluita, al lado de un mapa, donde se encontraban los dominios marroquies, apareciendo en los mismos, Andalucia, Canarias, Ceuta y Melilla, que son españolas hasta la médula, pues se constituyeron como tales, mucho antes de la existencia de Marruecos, como país.
Con ser muy grave lo anterior, no queremos dejar en el olvido, cuando con una cobardía sin parangón, se tragó el sapo con un vaso de agua, delante del Ministro marroquí, y no supo defender Ceuta y Melilla, con dignidad, haciendo mutis por el foro. Menos mal que el pueblo no olvida y el Partido Socialista Obrero Español, en nuestra ciudad, ha quedado reducido a un grupo marginal y residual, pues la desbandada ha sido total, ya que dificilmente se pueden defender sus postulados.
En el mes de Marzo tenemos una magnífica oportunidad, para quitar a éste ser inane y débil de la vida política y con ello, restituir la tranquilidad entre ceutíes y melillenses, que se ven constantemente asaeteados, por éste tahur del Misissipi, que con sus cartas, nos venderá a las primeras de cambio.
Por lo pronto desde Rabat, ya le han presentado su "hoja de ruta", que entre otros requerimientos, figura que la bandera alauí ondee junto a la española en Ceuta y Melilla, y esto hay que tomarselo en serio, pues tal como apunta el referido diario, desde 1.982, el PSOE incluye negociar en su programa electoral el status de las dos ciudades.
Como diría José María Garcia "Ojo al dato".
Rascayú.
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