

Estaban escondidos, agazapados, esperando el momento propicio, se habían enmascarado, poniéndose la cara blanca, con el estuco y el albayalde, para aparentar cara inocente, cara de dulcinea, cara de muñeca japonesa, vestida con sus hábitos de seda y oro, esperando las órdenes de sus dueños.
Ya tardaban mucho, estaban impacientes, el monstruo se debilitaba por momentos, necesitaba sangre, y las manos que mece su cuna, que le da soporte, formada por el triunvirato del nacionalismo irredento, a modo de ángeles de la guarda, con sus alas protectoras, uno a la cabeza y los otros dos a sus pies, le dan a la criatura cobijo, apoyo y sostén. Con la boquita pequeña, de forma muy atenuada, darán voces y clamarán al cielo; pero con la mano que mece la cuna, taparán, arrullaran y ampararan, contra viento y marea al pobre infante, que nuevamente quería sembrar de muñones las calles de Madrid.
¡¡ETA volvía a atacar de nuevo!.No nos debemos engañar, el nacionalismo es malo y confundidor, no existe el nacionalismo democrático, eso es una falacia. Tan malos son aquellos que tiran las bombas y matan, como los que cubren y tapan a éstos asesinos, pues les viene muy bien para sus intereses independentistas.
Algunos ingenuos caen y vuelven a caer en las trampas saduceas, que les tienden éstos vampiros y no se dan cuenta que igualmente se pueden convertir en víctimas, pues ellos no hacen distinciones. Todavía me acuerdo cuando nació la criatura y empezaron las primeras muertes de Guardias Civiles y Policías Nacionales, mucha gente decían ¡Cuando los matan algo habrán hecho!, después cuando el circulo se amplió, muchos de éstos incautos cayeron y yo me pregunté ¡Qué habrán hecho!, pobres infelices.
Y sin embargo la respuesta es bien sencilla, rieron las gracias a ésos nacionalismos incipientes, creyendo que ellos no formaban parte del botín y a las primeras de cambio se quedaron con todas sus pertenencias. Los verdugos no hacen distinciones.
Por eso cuando salen de sus madrigueras, y se quitan la careta y trasciende su inmundicia al exterior, no comprendo como algunos, les sonríen y aún les alienta, eso es muy democrático, está de moda, hay que ser más papista que el Papa. Aunque después ésa sonrisa se le convierta en un rictus doloroso y la cara se les hiele.
En su inconsciencia y puerilidad, se dejan llevar por éste río de grandes meandros, creyendo que sus aguas son plácidas, limpias y cristalinas, pero un día al tomar una de las curvas, se encuentran con la torrentera, con las aguas turbias y a diferencia de otros ríos que desembocan en el mar, éste lo hace en el lodazal en la mierda, en la muerte de un país que todavía se llama ESPAÑA.
Por eso yo recomendaría a nuestros gobernantes que fueran más precavidos y mantuvieran el ojo avizor ante mensajes confundidores, envueltos en papel de celofán y de colores, cuyo contenido son verdaderas bombas de relojería, dispuesta a estallar a las primeras de cambio y no rían las gracias ante cosas que pueden parecer inanes, pero que al final tiene una importancia capital.
A ésta gentuza no hay que hacerles el juego, aunque se amparen en la mesa camilla, en la tertulia, pues su discurso es feo y dañino.
Y ahora rían, rían, rían....................señores, después se nos caerá la cara de vergüenza, por haber aportado, sin quererlo, un granito de arena más a éstos embaucadores.