Amistad

    ¿Cómo es posible que sin salir de una habitación, se puedan tener tantos amigos?. Esta pregunta y otras de igual naturaleza, me las he hecho yo mismo, en innumerables ocasiones y sobretodo en los últimos tiempos.

    Cuando iba a casa de mi hijo lo veía cómo se afanaba en tocar las teclas a aquella máquina inerte y amorfa que de vez en cuando soltaba unos pitidos ininteligibles para mí persona; sin embargo mi vástago la mimaba y la acariciaba solícitamente, poniendo todo su empeño en ello.

    Yo al principio creí que se había vuelto loco, pues su comportamiento parecía extraño e impropio de un ser humano, pues estaba pendiente constantemente de la pantallita a la cual miraba con arrobamiento y expectación, siguiendo siempre sus instrucciones. Cuando le interpelaba, qué estaba haciendo, volvía la cabeza de soslayo y me respondía con convencimiento -Estoy hablando y haciendo amigos-. La verdad es que dicha contestación me llenaba de congoja, pues ¿Cómo se puede hablar y hacer amigos a través del teclado?.

    Para un ser neófito en el mundo de la informática, como era mi caso, se me hacía muy cuesta arriba, encontrar explicación ante tamaño desatino. Sin embargo picado de la curiosidad y también, porqué no decirlo, para quitarle las ideas nefastas que se había apoderado de su mente, decidí meterme en su mundo y hete aquí que me ví envuelto en ése encantamiento y totalmente asombrado, contemplé como la habitación se agrandaba, el espacio cada vez era mayor, la vista se perdía en el horizonte y la imaginación, volaba y volaba sin cesar, me podía trasladar a todas partes y en todos los sitios me colaba de rondon, subrepticiamente, era como un ser invisible que desde el otero más alto contemplaba el mundo a mis pies.

    Todo lo acaecido era nuevo para mí, creía que estaba soñando y que más tarde o más temprano, despertaría de tamaña pesadilla; sin embargo y a pesar del embobamiento producido por tal descubrimiento, todavía me quedaba por ver algo más y ése algo más, supuso el derrumbe de todas mis ideas, pues mi hijo por fin me desveló su tesoro más preciado, el cual solamente estaba oculto por mi ignorancia.

    Me presentó INTERNET y después de tocarme varias veces y de pellizcarme hasta hacerme daño, me dí cuenta de que no estaba dormido, pues mi cuerpo respondía a todos los estímulos, entonces lo comprendí todo y realmente comprobé que sin salir de una habitación se puede hablar y hacer amigos.

    Desde aquel entonces mi nómina de amistades se ha disparado de una forma ilimitada, pues tengo amigos prácticamente en todos los confines del mundo y sobretodo me ha acercado a mi querida Ceuta, donde he encontrado calor y cariño, por parte de unos "Caballas", cuyos corazones laten al mismo tiempo que el mío.

RASCAYÚ.........

Volver a "Mi Opinión"

Volver a la Pagina Principal