Miedo

¡Miedo! Sí, esta es la palabra que define el grado de inquietud, en la que me encuentro como Caballa y Español, ante el giro de 180º que nuestros actuales dirigentes, han dado a nuestra política exterior y concretamente con el Reino de Marruecos. 

Si el abandono por parte del franquismo, del Sahara Español, constituyó ya una decisión equivocada de graves consecuencias. La asunción por parte del Socialismo, de las tesis de Marruecos, traicionando al pueblo saharaui, nos traerá a la larga muerte y pesar, pero no circunscrito solamente a nuestras antiguas posesiones, sino que nuestras Ciudades de Ceuta y Melilla, se verán envueltas en esta vorágine conspiratoria marroquí. 

Desde luego no hace falta ser un lince, para darse cuenta que una vez que Marruecos, solucione sus conflictos en el Sahara, tendrá las manos libres para dedicarse en cuerpo y alma a Ceuta y Melilla, una de sus reivindicaciones tradicionales y con la cual consigue coexionar a su pueblo. 

Precisamente y en multitud de ocasiones el Rey marroquí, ha hablado de aplicar el fenómeno de la “Marcha Verde”, para hacerse con estos territorios. 

En el momento actual, el Estado Español es objeto de un permanente chantaje marroquí en torno a Ceuta y Melilla, para conseguir el apoyo español en su postura frente al Sahara, amén de otras numerosas ventajas que consigue con esta postura, como son las militares y económicas, a través de generosisimos créditos e inversiones en perjuicio de territorios españoles más necesitados (Ceuta y Melilla).

     Nuestros gobernantes, sin embargo, no parecen darse cuenta de las consecuencias de su acción. No quiero pensar que, como en el asunto del Sahara, a los Caballas y Melillenses, nos puedan hacer una nueva traición.

Al chantaje según las tesis de D. Carlos Ruíz Miguel, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela, con las cuales comulgo totalmente, sólo se las puede combatir de una forma: a través de la adopción de una política exterior distinta que sea, en primer lugar, firme y, en segundo lugar, coherente con los intereses españoles. En este sentido, esa política debiera encaminarse, de un lado, hacia el apoyo absoluto de la causa saharaui y, de otro, promoviendo un partido independentista rifeño-bereber en el norte de Marruecos que pueda ser más tarde apoyado por España, así como emisoras y publicaciones en el idioma bereber. 

Asímismo, se le debe dar a estas españolisimas Ciudades de Ceuta y Melilla, con carácter prioritario, la consideración de Comunidad Autónoma, en un plano de igualdad, con el que pretende el Gobierno dar a los Vascos y Catalanes, con unos Estatutos adaptados a nuestra singularidad. Francamente de no llevarse a efectos estas y otras medidas, la política española, en este terreno es, pura y simplemente suicida. 

Como veis existen negros nubarrones que se ciernen sobre nuestras cabezas, con esta política errática del socialismo tramontano, que no sólo esta jugando con nuestro futuro, sino con el de nuestros hijos.

 Rascayu.....

Para ponerse en contacto con el Webmaster, pulsa sobre el Tintero.

Volver a "Mi Opinión"

Volver a la Pagina Principal