NOS NINGUNEAN
Menuda diferencia existe, entre el comportamiento de la Casa Real española, en tiempos pasados, con la actual monarquía, donde de conformidad con los gobiernos de turnos, sean de derechas o de izquierdas, están ninguneando al pueblo de Ceuta, con una actitud rayana en la cobardía, para no desairar al vecino país de Marruecos.
Hoy por un periódico digital, me he enterado de la próxima visita del monarca a Tetuán, y como siempre pasará de largo por nuestra Ciudad, vadeandola, esquivandola, como si fuéramos unos apestados y lo peor del caso es que se hace con premeditación, premio, promesa o recompensa, que es el precio que se tiene que pagar para que Marruecos permanezca en silencio.
Yo creo que los Caballas, no merecemos este trato indigno, este castigo injusto, que ya dura demasiado tiempo y que está pesando como una losa.
¿Pero que hemos hecho para que nos traten así? ¿Acaso no somos españoles?.
Con cuanta facilidad se olvidan los hechos pasados, la historia de esta españolísima Ciudad, que lo es, por voluntad propia. Hoy cuando un nacionalismo tramontano, intenta cuartear, destrozar y desgarrar esta piel de toro, llamada todavía ESPAÑA, cuando un presidente de gobierno no sabe si es una nación, una nación de naciones o un Reino de Taifas. Hoy cuando todos quieren disgregarse y separarse, descomponerse como un prisma maldito, tener sus banderas, selecciones deportivas, títulos y atributos, sólo unos pocos resaltan su pertenencia a esta Patria común e indivisible, y entre ellos el pueblo de Ceuta de una forma tajante.
¿Quizás es este el pecado?
Si es así que se diga, que no jueguen al despiste, a la gallinita ciega, queremos que se destapen las tramas, el cambalache, el ofrecernos como cabezas de turco, pues ya está bien, de tanta iniquidad y política rastrera, que cada gobernante de turno nos inflige de continuo.
Este pueblo no puede aguantar por más tiempo tanto desaire, pues son muchos y variados. Menuda diferencia entre esta Monarquía Parlamentaria, que nos ningunea a cada instante por omisión, por mirarnos de soslayo y de perfil, para no vernos, con aquella de Alfonso XIII, que nos visitó en diferentes ocasiones, realzando con su presencia la españolidad de nuestra tierra.
D. Alfonso no tenía complejos, ni hermanos en la morería, que lo embarazaran, y no fué una, sino varias veces las que estuvo con nosotros. Lo hizo en 1.904, impulsándose con ello la revitalización de la Ciudad, posteriormente el 10 de Mayo de 1.918, por el Infante D. Carlos de Borbón fué inaugurada la estación de ferrocarril de Ceuta y ya en 1.927 vuelven nuevamente los soberanos para inaugurar el Palacio Consistorial.
La verdad es que ya va siendo hora de que este pueblo luche por su dignidad y no se doblegue ante tanta falsedad, debiendo poner cada uno de nosotros su granito de arena, para que juntos hagamos una montaña que nos sirva de baluarte ante tanto desprecio que estamos sufriendo.
Estos reyes, así como nuestros gobernantes deberían leer aquellas solemnes y maravillosas palabras que en el siglo XV, pronunció Nebrija ante los Reyes Católicos:
"Los miembros e pedazos de España, que estavan por muchas partes derramados, se redujeron e ayuntaron en un cuerpo e unidad de reino. La forma e travazón del cual, así está ordenada que muchos siglos viviría e tiempos no lo podrán romper ni desatar."
Pobre Nebrija y Reyes Católicos, si levantaran la cabeza, verían como se está consumando la desmembración de un país que con tanto esfuerzo lograron unir y que precisamente aquellos que quieren permanecer unidos son ninguneados con un descaro absoluto, tal como el que se está haciendo con el pueblo de Ceuta, y todo por proclamar su españolidad.
RASCAYÚ.....
Para ponerse en contacto con el Webmaster, pulsa sobre el Tintero.
| |
|