Conducir Ahorrando Energía.


En el momento de comprar un vehículo.

Hay que asegurarse que el vehículo adquirido satisface sus necesidades en cuanto a dimensiones, capacidad y potencia, sin excederse.

En conveniente utilizar vehículos de bajo consumo energético por kilómetro recorrido. El Real Decreto 837/2002 obliga a los concesionarios de automóviles a informar sobre el consumo y las emisiones de CO2 de los vehículos expuestos. También debería poder consultar esta información en folletos, manuales técnicos, anuncios, etc...

En el momento de utilizar el vehículo.

Utilizando el vehículo, sólo cuando sea necesario ahorraremos dinero y energía.

Utilizar el transporte público, que consume 15 veces menos por kilómetro y persona, y que reduce el volumen de vehículos en circulación.

Conducir suavemente, acelerar progresivamente y guardar las distancias de seguridad para evitar frenadas bruscas, contribuye a reducir el consumo de energía.

Respetar los límites de velocidad: a 125 km/h se consume un 20 % más que a 110 km/h.

Parar el motor del coche cuando se prevé una detención superior a 2 minutos.

Planificar los viajes para evitar las zonas de congestión, y con tiempo suficiente para llegar al destino sin tener que aumentar la velocidad y por tanto, el consumo y el riesgo de accidentes.

No sobrecargar el vehículo ni colocar portaequipajes superiores que afectan a la aerodinámica si no són realmente necesarios.

Durante el Mantenimiento del Vehículo.

Efectuar el mantenimiento periódico y correcto del vehículo puede porporcionarle un ahorro del 12%, además de alargar la vida útil del vehículo.

La presión correcta de los neumáticos le proporcionará mayor seguridad y un ahorro de combustible de entre el 5 y el 10 %.

Utilizar el tipo de aceite incorrecto puede incrementar el consumo un 3%.

Asegúrense de que el desguaze del vehículo se realiza por una empresa homologada, respetando la normativa de reducción del impacto ambiental.



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